El envejecimiento de la población es un reto para
cualquier país, por los servicios que se requieren de infraestructura, recursos
humanos con formación en diferentes áreas, entornos amigables, trasporte
público adaptado, servicios adecuados a las necesidades de las personas,
derechos, y un largo listado de servicios. El envejecimiento viene con
enfermedades de todo tipo, enfermedades mentales y físicas que dejan a la
persona mayor en una situación de vulnerabilidad extrema, así la familia o el
estado es quien se hace cargo de velar por que tenga las condiciones de vida
adecuadas. Sin embargo, ante enfermedades como la demencia se requiere de una
vigilancia constante para que no sufran abusos por parte de la familia o de otros.
Un tema son los abusos financieros. La gran mayoría
de personas mayores reciben una pensión o apoyo económico o tienen bienes
materiales y la familia es quien se encarga de administrar, pero qué pasa
cuando la familia cercana hace un mal uso del recurso económico, utilizándolo para
su bienestar y no para alimentación, vestido, calzado y medicamentos del anciano.
Desde hace años asociaciones, familiares de víctimas, abogados y fiscalía están
dando la voz de alerta ante los abusos económicos y maltrato hacia las mayores
por parte de parientes cercanos (pareja, hermanos, hijos y otros como
cuidadores, empleados de bancos o comercios). Situaciones frecuentes que sufren
los ancianos y más si padecen alguna demencia, el desconocimiento de la
situación, el miedo a la denuncia por los conflictos que se generan en la
familia, muchas veces se pasan por alto y no se denuncian. En el caso de las residencias geriátricas también en algunas ocasiones han sido denunciadas por abuso económico
Las personas mayores con discapacidad física o
metal tienen más probabilidades de sufrir abusos de todo tipo, son aún más
vulnerables, de allí la importancia de concientizar a la sociedad para el
cuidado de las personas mayores y las denuncias de estos delitos en cuanto se sospecha,
así como fomentando la creación de instancias para que vigilen de cerca cualquier
abuso contra la población mayor.